
La economía física nos remite a la infraestructura estratégica que requiere una nación en sectores como: agua, energía, alimentos, comunicaciones y transportes a través de fomentar la aptitud para generar riqueza con trabajo creativo y productivo con alto valor tecnológico, que permita desarrollar todo el potencial geofísico de una nación.
El concepto de economía física se retoma ante la necesidad de contar con un amplio y viable programa nacional de desarrollo, con metas, acciones y proyectos estratégicos a corto, mediano y largo plazo, que permita a la República Mexicana reanudar y reactivar su progreso social con mejores oportunidades para los actuales y futuros mexicanos.
Sólo con un proyecto económico de obras nacionales de amplia visión generacional con una directriz que reúna los legítimos ideales de civilización y progreso del pueblo de México, será factible y oportuno coordinar voluntades y conjuntar esfuerzos entre los sectores oficial, privado, social para construir un México moderno para hacer una historia exitosa en el siglo XXI.
